La encuestadora Datum Internacional dio a conocer este viernes los resultados de su primera medición nacional de aprobación presidencial correspondiente al período de Keiko Fujimori, quien asumió el cargo el pasado 28 de julio. Según el sondeo, la mandataria alcanza un 60% de aprobación ciudadana en sus primeros meses de gobierno, con picos de respaldo que superan el 70% en regiones del sur andino y centro del país, mientras que en Lima Metropolitana la cifra desciende al 52%.

El estudio —realizado entre el 1 y el 10 de agosto con una muestra de 2.400 personas a nivel nacional y un margen de error de ±2,0 puntos porcentuales— revela también que el 55% de los peruanos respalda las primeras medidas económicas impulsadas por el Ejecutivo, entre ellas el plan de reactivación agropecuaria y el bono familiar extraordinario. La popularidad de la presidenta se sostiene, además, en un 58% de percepción positiva sobre su manejo de la seguridad ciudadana, uno de los temas que más preocupa a la población.

“Este 60% de aprobación refleja un clima de expectativa favorable hacia el nuevo gobierno. La ciudadanía valora el mensaje de unidad y la agenda de reformas que planteó la presidenta durante su campaña.” — Alfredo Torres, director de Datum Internacional

Sin embargo, el sondeo también arroja luces de alerta: la desaprobación alcanza el 32% a nivel nacional, con un 8% de indecisos. En Lima, la desaprobación trepa al 38%, lo que evidencia una brecha significativa entre la capital y el interior del país. Los analistas políticos consultados por este diario coinciden en que el desempeño del gabinete ministerial en las próximas semanas será determinante para consolidar o erosionar estos números.

El respaldo regional: sur y centro andino, bastiones de apoyo

Uno de los hallazgos más notables del estudio es el fuerte respaldo que la presidenta Fujimori tiene en las regiones de Cusco, Puno, Apurímac, Ayacucho y Huancavelica, donde la aprobación supera el 70%. En estas zonas, la población ha recibido con optimismo los anuncios de inversión en infraestructura vial, salud y educación, así como la promesa de un diálogo directo con las comunidades campesinas y quechua-hablantes.

En el centro del país —Junín, Pasco y Huánuco— la aprobación alcanza el 67%, mientras que en la macroregión norte (Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca y Amazonas) se sitúa en 61%. El sur costero (Arequipa, Moquegua y Tacna) registra un 57%, ligeramente por debajo del promedio nacional. Lima Metropolitana, con 52%, se ubica como la zona de menor respaldo, seguida de la provincia constitucional del Callao con 49%.

Gráfico de barras con la aprobación de Keiko Fujimori por regiones
Aprobación de la presidenta Keiko Fujimori por macroregiones, según encuesta Datum (agosto 2026). El sur andino lidera con más del 70%.
La presidenta Keiko Fujimori en reunión de trabajo con su gabinete
La presidenta encabezó una reunión de evaluación con su gabinete ministerial tras conocer los resultados de la encuesta.

Factores que explican el respaldo mayoritario

Los especialistas coinciden en que la aprobación de Keiko Fujimori responde a una combinación de factores. En primer lugar, su mensaje de continuidad con cambios ha generado expectativas en sectores que tradicionalmente han sido postergados. La implementación del programa “Perú Inclusivo”, que contempla la entrega de títulos de propiedad y créditos productivos para pequeños agricultores, ha sido bien recibida en el sur andino.

En segundo lugar, la gestión de la crisis alimentaria mediante la distribución de fertilizantes y semillas mejoradas ha fortalecido su imagen en zonas rurales. La presidenta ha visitado en las últimas tres semanas las regiones de Puno, Cusco y Ayacucho, donde ha anunciado proyectos de irrigación y modernización de mercados locales.

Un tercer factor es el respaldo de los gobiernos regionales y alcaldes provinciales, muchos de los cuales han manifestado su disposición a trabajar de manera coordinada con el Ejecutivo. Esta alianza estratégica ha permitido agilizar la ejecución de obras y la atención de emergencias, como las derivadas de las lluvias intensas en la sierra sur.

“La gente quiere resultados concretos, no discursos. La presidenta ha sabido leer esa demanda y está actuando con rapidez. Eso explica en gran medida el 60% de aprobación.” — Rosa María Palacios, analista política y columnista

El desafío limeño: ¿por qué Lima desaprueba más?

El contraste entre Lima y el resto del país es un tema que ha llamado la atención de los analistas. En la capital, la aprobación de la presidenta es de 52%, mientras que la desaprobación asciende a 38% y un 10% no se pronuncia. Los factores que explican este fenómeno son diversos: la percepción de que el gobierno está priorizando el interior del país, la lentitud en la solución del transporte público y la persistencia de la inseguridad ciudadana en los distritos populares.

“Lima es un termómetro político más exigente. La ciudadanía capitalina está más expuesta a la información y tiene mayores expectativas de soluciones inmediatas. La presidenta debe reforzar su presencia en Lima y mostrar avances tangibles en temas como el Metropolitano, la limpieza pública y la seguridad”, afirma el sociólogo Augusto Álvarez, investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

El Ejecutivo ha respondido anunciando un paquete de medidas para Lima que incluye la ampliación de la Línea 2 del Metro, la construcción de tres nuevos mercados mayoristas y un plan de recuperación de espacios públicos en los distritos de San Juan de Lurigancho, Villa María del Triunfo y Comas. Estas acciones, según fuentes de Palacio, buscan revertir la tendencia capitalina en las próximas mediciones.

La mirada económica: confianza y expectativas

En el plano económico, el 55% de los encuestados respalda las primeras medidas del gobierno. El plan “Agro Produce” —que otorga subsidios directos a pequeños productores de papa, maíz y quinua— ha sido calificado como “oportuno y necesario” por gremios agrarios. Asimismo, el bono “Familiar Protegido” de 350 soles para hogares en situación de vulnerabilidad ha tenido una acogida positiva, aunque con críticas por su cobertura limitada.

El ministro de Economía, Carlos Oliva, señaló esta mañana en una conferencia de prensa que los indicadores macroeconómicos muestran señales de recuperación. “La inversión pública creció 8% en julio respecto al mes anterior y la recaudación tributaria superó las proyecciones. Estamos en el camino correcto”, afirmó. Sin embargo, los analistas advierten que la estabilidad fiscal y el control de la inflación serán pruebas cruciales en los próximos meses.

Resultados de la encuesta Datum – Agosto 2026

Macroregión Aprobación (%) Desaprobación (%) Indecisos (%)
Sur andino (Cusco, Puno, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica) 72% 22% 6%
Centro (Junín, Pasco, Huánuco) 67% 26% 7%
Norte (Piura, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Amazonas) 61% 30% 9%
Sur costero (Arequipa, Moquegua, Tacna) 57% 34% 9%
Lima Metropolitana 52% 38% 10%
Callao 49% 41% 10%
PROMEDIO NACIONAL 60% 32% 8%

Fuente: Datum Internacional – Estudio de opinión pública, agosto 2026. Margen de error ±2,0%.

Las claves del gobierno para mantener el respaldo

La alta aprobación obtenida en este primer sondeo representa un capital político significativo para Keiko Fujimori. Sin embargo, los analistas coinciden en que mantener estos niveles de respaldo exigirá resultados concretos en el corto plazo. La presidenta ha convocado a las fuerzas políticas y a la sociedad civil a un “Pacto por el Desarrollo” que busca generar consensos en temas clave como la reforma del sistema de justicia, la descentralización y la lucha contra la corrupción.

El congreso, donde la bancada oficialista cuenta con 42 escaños —sin mayoría absoluta—, ha mostrado una actitud colaborativa en los primeros debates de la legislatura. La aprobación de la Ley de Presupuesto 2027, que se debatirá en setiembre, será un termómetro de la gobernabilidad y la capacidad de negociación del Ejecutivo.

“El 60% no es un cheque en blanco. Es una oportunidad para implementar reformas profundas que el país necesita. La ciudadanía está observando y evaluará cada paso”, sostiene el politólogo Fernando Tuesta, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Los desafíos que vienen

El gobierno de Keiko Fujimori enfrenta en los próximos meses desafíos de diversa índole. La conflictividad social en zonas mineras, la presión de los gremios magisteriales por el aumento salarial, la crisis climática que afecta la producción agraria y la necesidad de garantizar el abastecimiento de combustibles son algunos de los temas que pondrán a prueba la capacidad de gestión del gabinete.

La encuesta de Datum también consultó sobre la percepción de la población respecto a la lucha contra la corrupción: solo el 45% considera que el gobierno está tomando medidas efectivas, lo que indica un área de mejora sensible. La designación de un nuevo contralor general y la aprobación de la ley de extinción de dominio son medidas que la ciudadanía espera con atención.

En el ámbito internacional, la presidenta ha programado una gira por Chile, Argentina y Brasil en las próximas semanas, con el objetivo de fortalecer las relaciones comerciales y atraer inversiones. El respaldo ciudadano, por ahora, le da un margen de maniobra diplomático que sus predecesores no tuvieron en momentos similares.

Conclusión: un arranque sólido, pero con retos enormes

El 60% de aprobación que reporta la encuesta de Datum Internacional es una cifra que pocos presidentes han logrado en sus primeros meses de gestión en las últimas décadas. Este respaldo, sin embargo, tiene matices regionales profundos que el gobierno debe interpretar con inteligencia. El sur andino y el centro del país son hoy los bastiones de Keiko Fujimori, mientras que Lima y el Callao muestran un apoyo más tibio que demanda atención prioritaria.

Los próximos cien días serán cruciales para que el Ejecutivo traduzca esta confianza inicial en políticas tangibles que mejoren la calidad de vida de los peruanos. La historia política del Perú ha demostrado que las aprobaciones iniciales pueden desvanecerse rápidamente si las expectativas no se convierten en realidades. Por ahora, la presidenta tiene el viento a favor y una oportunidad única para marcar un rumbo distinto en la historia reciente del país.