Juan Pablo Varillas venció 5-7, 7-6 y 6-3 a Daniel Vallejo en el Jockey Club y le dio a Perú el segundo punto de la serie ante Paraguay por el Grupo Mundial I de la Copa Davis. Con las victorias de Ignacio Buse y Varillas, el equipo peruano quedó 2-0 arriba en una jornada cargada de remontadas y drama en la arcilla limeña.
La noche del viernes 18 de septiembre de 2026 quedará grabada en la memoria del tenis peruano. Sobre la cancha de polvo de arcilla del Jockey Club del Perú, con cerca de 4.200 hinchas copando las cuatro tribunas, Juan Pablo Varillas protagonizó una de las remontadas más emotivas de su carrera al vencer al paraguayo Daniel Vallejo por 5-7, 7-6 y 6-3, después de 3 horas y 18 minutos de batalla. Con este triunfo, el equipo peruano amplió a 2-0 su ventaja en la serie por el pase a los Qualifiers del Grupo Mundial I de la Copa Davis 2027.
La jornada había comenzado con otra batalla épica. Ignacio Buse, la raqueta número uno de Perú y puesto 35 del ranking ATP, se impuso al paraguayo Hernando Escurra (2.151 ATP) con parciales de 7-6, 4-6 y 7-5, en un partido que se extendió por tres horas y media. Sobre el papel, la diferencia era enorme; en la cancha, no existió. El tenista paraguayo, con actividad reciente principalmente en torneos ITF, complicó a Buse con la fuerza de su saque y una entereza física que obligó al peruano a exigirse hasta el último punto.
La remontada de Juanpi: de 0-3 en el tie-break a la gloria
Cuando el reloj marcaba las 20:00 en Lima y Varillas saltó a la cancha, la serie ya tenía a Perú 1-0 arriba gracias al triunfo de Buse. Pero el segundo punto no iba a ser sencillo. Daniel Vallejo, número uno de Paraguay y 58 del mundo, arrancó con un tenis sólido, agresivo desde el fondo y preciso con el revés paralelo. El paraguayo quebró el saque de Varillas en el momento justo y se llevó el primer set por 7-5.
El segundo parcial fue otra historia. Varillas, que alguna vez llegó al puesto 60 del ranking ATP y hoy busca reencontrarse con su mejor versión, ajustó su juego. La arcilla del Jockey Club, su superficie predilecta, le permitió desplegar ese revés a dos manos cruzado que tantas veces ha sido su salvavidas. El set se estiró hasta el tie-break y allí, cuando parecía que todo estaba perdido, apareció la mejor versión del peruano. Vallejo llegó a estar 0-3 arriba en el desempate, con doble mini break a favor. Nadie en las tribunas respiraba. Sin embargo, Varillas punto a punto, con paciencia y una frialdad digna de sus mejores noches, dio vuelta el desempate y se lo llevó por 8-6.
"El segundo set fue clave. En el tie-break, cuando estaba abajo, me aferré a la gente, al hecho de jugar en casa. Punto a punto fui construyendo la remontada. Esto es Copa Davis, aquí no importan los rankings, importa el corazón." — Juan Pablo Varillas, tras el partido
El tercer set fue una demostración de carácter. Con el marcador 3-3, Varillas encontró un quiebre clave que lo puso 5-3 arriba. Con su saque, el peruano no dejó escapar la oportunidad y cerró el partido con un ace, el décimo de la noche. Las tribunas, que llevaban más de cinco horas en pie, explotaron en un solo grito: "¡Olé, olé, olé, Perú!". La bandera peruana se movía de un lado a otro y nadie parecía tener apuro por irse del Jockey Club.
Un equipo que juega con el corazón
La jornada había arrancado con la advertencia de dos leyendas del tenis peruano. Pablo Arraya y Tupi Venero, extenistas que vivieron batallas similares, coincidieron en una idea: en la Copa Davis no importan los rankings, ni cómo llegan los jugadores, ni los pronósticos. Lo único que vale es representar a un país. Y esa máxima se cumplió al pie de la letra en la arcilla limeña.
Buse, que llegaba a este compromiso después de una semana complicada por declaraciones que generaron polémica en torno a la tenista Elena Rybakina, respondió con tenis. Tras el triunfo, el tenista se mostró autocrítico: "Fue clave aceptar que él estaba jugando mejor que yo. Tuve esa humildad que necesitaba para remontar el partido. Si la gente confiaba en mí, lo tenía que hacer yo también". Sus palabras resumen el espíritu de un equipo que no se rinde.
Entre los espectadores, figuras como el cocinero Gastón Acurio y el futbolista de Cienciano Matías Succar se sumaron al aliento. La Copa Davis volvió a demostrar que es un torneo diferente, donde el factor local y el apoyo del público se convierten en un jugador más.
Lo que viene: dobles y definición
Con la ventaja de 2-0, Perú quedó en una posición inmejorable para sellar la serie. Este sábado, la jornada comenzará con el partido de dobles que disputarán la pareja peruana de Ignacio Buse y Arklon Huertas del Pino contra la paraguaya de Daniel Vallejo y Martín Vergara, a partir de las 14:00 horas en el Jockey Club.
El cuarto partido de la ronda enfrentará nuevamente a Buse con Vallejo, en un duelo que podría definir la serie. Si la serie se mantiene abierta, el quinto y último encuentro será entre Varillas y Hernando Escurra. El equipo peruano, dirigido por Luis Horna, está integrado además por Gonzalo Bueno y Alexander Merino.
Para Paraguay, la situación es compleja. Necesita ganar los tres partidos restantes para dar vuelta la serie. El capitán paraguayo deberá reorganizar a sus jugadores y encontrar respuestas ante un equipo peruano que llega con la moral por las nubes tras las dos remontadas del viernes.
Claves de la jornada
- Primer punto: Ignacio Buse venció a Hernando Escurra 7-6(4), 4-6 y 7-5 en 3 horas y 30 minutos, con 114 puntos ganados contra 103 del paraguayo.
- Segundo punto: Juan Pablo Varillas remontó ante Daniel Vallejo 5-7, 7-6(6) y 6-3 en 3 horas y 18 minutos, con 10 aces y un tie-break salvado desde 0-3 abajo.
- Próximo desafío: El dobles Buse/Huertas del Pino vs. Vallejo/Vergara abrirá la jornada del sábado a las 14:00 horas.
- Dato histórico: Varillas no pierde un partido de singles como local en Copa Davis desde 2015.
La serie entre Perú y Paraguay por el Grupo Mundial I de la Copa Davis 2026 continúa este sábado en el Jockey Club del Perú. Con un 2-0 a favor y el apoyo incondicional de su público, el equipo peruano está a un paso de asegurar su clasificación a los Qualifiers del Grupo Mundial I de 2027. Pero más allá del resultado, lo que quedó demostrado el viernes es que este equipo juega con el corazón, y que en la Copa Davis, como dicen los que saben, todo puede pasar.