Descubre cómo el estrés deja huellas físicas en tu cuerpo según las investigaciones del Dr. Hans Selye, el padre del estrés. Aprende a reconocer estas marcas y a tomar medidas para proteger tu salud.
Quiero compartir algo útil para detectar el estrés según queda marcado en tu cuerpo, permitiéndote reconocerlo y manejarlo para evitar daños. Este live se basa en los descubrimientos científicos del Dr. Hans Selye, conocido como el padre del estrés, cuyas investigaciones sobre el estrés y sus efectos fueron pioneras. Sus estudios se publicaron a partir de 1936. El Dr. Selye, un médico observador, notó manifestaciones repetidas en pacientes y realizó extensos experimentos con ratas para comprender estos fenómenos, ya que la experimentación en humanos no es ética. Las ratas, como mamíferos, comparten similitudes fisiológicas con nosotros, siendo modelos comunes en la investigación.
Estamos viviendo días de estrés con la abundancia de malas noticias. Es importante recordar que los noticieros tienden a enfocarse en noticias negativas, lo que puede generar una sensación de que todo está perdido. Sin embargo, situaciones como la actual pasarán, y las superaremos, especialmente aplicando conceptos de salud. El cuerpo tiene una gran capacidad de defensa.
Tras miles de experimentos con ratas y estudios controlados con humanos, el Dr. Selye identificó tres marcas físicas principales del estrés. Sus hallazgos de 1936 fueron confirmados por investigaciones posteriores. El estrés puede ser nutricional (por alimentos que el cuerpo rechaza, elevando la glucosa) o emocional/mental (malas noticias, incertidumbre). En momentos de estrés, el cuerpo responde a través del sistema nervioso central autónomo.
El sistema nervioso central autónomo controla funciones vitales. Ante el estrés, se activa el lado excitado o simpático (pelear o correr), causando pupilas dilatadas, aumento del ritmo cardíaco y presión arterial, alerta corporal y tensión muscular, deteniendo la digestión, absorción y desintoxicación, y reduciendo la función inmune.
La primera marca es la degradación del timo, una glándula clave del sistema inmune ubicada en el pecho. El timo controla las células de defensa y su degradación por estrés severo debilita el sistema inmune, llevando a enfermedades. Las malas noticias pueden activar el sistema nervioso excitado y afectar el timo. Un timo sano permite al sistema inmune manejar mejor las infecciones.
La segunda marca son las adrenales, glándulas del estrés sobre los riñones. Bajo estrés crónico, inicialmente crecen, pero luego se agotan, reduciendo la producción de cortisol. El agotamiento adrenal se manifiesta como cansancio persistente y debilidad.
La tercera marca, en casos severos de estrés, es el sangrado estomacal o úlceras. Estudios de Selye mostraron que el estrés causa sangrado en el estómago, verificado también en pacientes humanos.
El estrés crónico puede llevar a un agotamiento general, causando pérdida de sueño, dificultad para concentrarse y confusión, debido a la activación prolongada del sistema nervioso excitado y la circulación apretada, reduciendo el flujo sanguíneo y el oxígeno al cerebro.
El bicarbonato de sodio alcaliniza el cuerpo (el estrés se asocia con acidez) y el sodio aporta energía. El sodio es necesario para la energía y solo es problemático con deficiencia de magnesio y potasio. Muchas personas con debilidad tienen bajos niveles de sodio. La presión arterial alta a menudo se relaciona con la deficiencia de estos minerales. Tomar agua con bicarbonato un par de veces al día puede ayudar.
Son la "sangre" de la planta, ricos en nutrientes. Consumir frescos maximiza sus beneficios. Evitar guardar por mucho tiempo para prevenir la oxidación.
Tranquiliza el sistema nervioso. Respirar abdominalmente, inhalando corto y exhalando largo y lento, hasta bostezar (activación del lado pasivo). Reduce los niveles de estrés y contrarresta los efectos negativos en el timo, adrenales y estómago.
Cualquier movimiento activa el lado pasivo.
La vitamina D tranquiliza el sistema nervioso.
Limitar la exposición a noticias negativas para evitar estrés innecesario.
Entonces ya no me queda mucho más que decirles y me están avisando que se está acabando la batería, así que… Pero la batería mía no se ha acabado, solamente la del celular. Nos vemos y quiero decirles que la verdad siempre triunfa.